Ponga una sartén a fuego medio, añada 30 g de
mantequilla clarificada y derrítala (si no tiene mantequilla clarificada, use mantequilla normal).
Espolvoree la mitad de los 30 g de
azúcar en polvo, deje fundir y caramelizar muy ligeramente y luego coloque los plátanos en la sartén.