En una sartén antiadherente grande a fuego fuerte, vierte 30 g de
mantequilla clarificada y, cuando esté bien caliente, añade las manzanas e 2 cucharas soperas de
azúcar en polvo.
Saltea hasta que las manzanas estén tiernas, sin que se doren.
Puedes flamearlas con 3 cucharas soperas de licor Calvados, pero no es imprescindible.
Resérvalas.