Añada a la mezcla 6 cucharas soperas de vino blanco suave (o vino dulce, zumos de frutas, café, etc. ) y 1 pizca de
harina, mezcle todo.
Cuidado, esta pizca de harina es muy importante para el éxito del sabayón. Durante el baño maría, ésta facilitará la unión de la mezcla:
es esencial para conseguir un buen sabayón siempre (o casi) y no una tortilla...
Este es el primer "secreto" del éxito.