Precaliente su horno a 180°C (356°F).
Ponga una sartén antiadherente (o una salteadora) sobre fuego medio, sin grasa, y coloque dentro un
aro para postres.
Si no tiene un aro para postres, use cualquier recipiente de bordes altos que sea antiadherente (si no, ponga en el fondo una hoja de
papel para cocción), y que pueda ir también al horno.