3 : Detener el procesador, añadir 10 g de azúcar de vainilla, 50 g de azúcar en polvo e 50 g de mantequilla. Vuelva a encender el robot de cocina y, aún a velocidad baja, amase hasta que la mantequilla y el azúcar estén bien incorporados.
4 : Forme una bola con la masa, que es bastante pegajosa, y póngala en un bol cubierto con una lámina de plástico. Dejar reposar durante 1 hora.
5 : Pasado este tiempo, "rompa" la masa, es decir, estírela y déjela caer de nuevo en el bol. Hazlo 2 o 3 veces.
6 : Vuelva a unir la masa, cúbrala con film transparente y métala en el frigorífico durante al menos 4 horas, o toda la noche.
7 : La masa es mucho más manejable cuando está fría. Viértala sobre la superficie de trabajo enharinada y aplánela antes de darle forma de bola u otra forma de su elección, en este caso una forma más bien alargada. Colocar la masa en una bandeja para hornear.