1 : Vierta en una cacerola a fuego medio 75 ml de leche entera y 150 g de nata líquida, luego ½ vaina de vainilla (cuyo interior habrá raspado). Lleve a ebullición, luego retire del fuego, cubra y deje reposar 15 minutos.
8 : Tome un poco (1/4 o 1/5) de claras batidas y póngalas en el tazón del chocolate.
9 : Incorpore con el batidor, suavemente, esta porcion de las claras en el chocolate.
10 : Vierta esta mezcla sobre las claras restantes.
11 : Y termine la incorporación completa, con una espátula de silicona de preferencia, con mucho cuidado, inclinando el bol para facilitar el movimiento. No hay secretos, es el momento más critico de la receta, queremos incorporar completamente las claras de huevo en el chocolate, pero sin perder la ligereza que aportan, así que nada de golpes de batido, sólo la espátula de silicona, y con suavidad.
12 : Reparta la mezcla obtenida en vasos o verrinas, y ponga en la nevera durante por lo menos 3 horas.
13 : Deguste fresco, pero no demasiado frío.
Observaciones
Es una receta bastante simple, pero al mismo tiempo muy técnica, de ahí los trucos al incorporar las claras al chocolate fundido. El mismo Christophe Michalak dijo "que le tomó toda una vida de repostero para ponerlo a punto", nada menos. Puede sustituir, o acompañar, la vainilla con haba de tonka rallada.