1 : En el bol de una batidora, verter 30 g de almendras en polvo, 30 g de avellanas en polvo, 30 g de maizena e 50 g de mantequilla cortados en trozos pequeños.
2 : Amasar la mezcla hasta que quede suave.
3 : Añade 100 g de huevo, 300 g de crema de castañas, 1 cuchara sopera de ron y 1 pizca de sal refinada. Batir hasta que quede suave. Meter en la nevera durante al menos 30 minutos.
4 : Cortar el 40 g de castañas confitadas en dados pequeños.
5 : Precaliente el horno a 200°C. Puedes meter la masa enfriada en una manga pastelera, que no es necesario, pero sí muy práctico.
6 : Forre los moldes con una pequeña capa de masa y, a continuación, coloque encima unos cuantos marrons glacés.
7 : Cubrir con una segunda capa de hojaldre (los marrones glacés ya no deben verse) y dorar la parte superior.
8 : Cocer en el horno durante unos 20/25 minutos, vigilando el colorante al final, sin pasarse para que no se sequen los bizcochos.