1 : Frote 4 calabacíns con un estropajo bajo el agua, deben estar bien brillantes y lisos. Corte ambos extremos y tírelos.
2 : Corte los calabacines en rodajas bastante finas (1/2 cm o 1/4 de pulgada de espesor aproximadamente), colóquelos en una cacerola con 1 litro de agua mezclada con 1 cubo de caldo de ave, sale y llévelos a ebullición. Cocine hasta que los calabacines estén bien tiernos.