1 : Precaliente su horno a 180°C (360°F). Extienda 100 g de ajonjolí o semillas de sésamo sobre una hoja de papel para hornear colocada sobre una bandeja de horno. Hornee durante 5 minutos, el tiempo de tostar las semillas. Deje enfriar y no deseche la hoja de papel para hornear (la usaremos en la etapa 8).
2 : En el bol de un batidor, vierta 250 g de harina, 120 g de mantequilla, 100 g de azúcar en polvo, 50 g de huevo, 2 pizcas de sal, 1 cuchara sopera de aceite de sésamo y 2 g de levadura química. Añada las semillas de sésamo tostadas y enfriadas.
3 : Encienda el batidor...
4 : ...y amase hasta que la mezcla este bien homogénea.
5 : Aplaste la masa en una torta gruesa, recubra con plástico y lleve a la nevera por al menos 2 horas. Puede preparar todo ésto también la noche anterior y dejarlo durante la noche en la nevera.
6 : Precaliente su horno a 180°C (360°F). Extienda la masa, bien fría con un rodillo, no demasiado fino, unos 1/2 centímetro de espesor.
7 : Corte en bandas de unos 3 cm (1.2 pulgadas).
8 : Vuelva a cortar las bandas en galletas, aquí de 5 cm (2.0 pulgadas), y colóquelas sobre una hoja de papel para hornear, colocada sobre una bandeja de horno. Truco: Reutilice la hoja que usó para tostar las semillas de sésamo en la etapa 1.
10 : Y hornee por 25 minutos de cocción aproximadamente. Vigile bien el final de la cocción, las galletas deben estar doradas, pero no demasiado cocidas.
El aceite de sésamo es un verdadero aporte para el sabor de las galletas, en este espíritu se puede aumentar un poco su cantidad y reducir también la de mantequilla.