3 : Incorpore con mucho cuidado la compota al merengue, con la ayuda de una espátula de silicona.
4 : Reparta 100 g de compota de ruibarbo en sus vasos de servicio, debe haber alrededor de 1 cm en el fondo de cada vaso o terrina.
5 : Llene los vasos con la espuma, sobre la compota.
6 : Termine con unas almendras laminadas tostadas en la superficie.
7 : Mantenga fresco hasta que sirva, pero no tarde mucho en servir.
Observaciones
Se trata de una espuma muy simple, una mezcla de merengue y compota, por lo tanto tiene una textura bastante frágil que no puede esperar demasiado, hay que degustarla durante el día, de lo contrario es probable que caiga o que se compacte. Si tiene prisa y no tiene tiempo para preparar el merengue italiano, el merengue francés irá bien también.