1 : Prepara el 800 g de judías verdes y córtalo en trozos pequeños.
2 : En una sartén grande a fuego medio, echa el 30 g de mantequilla y, cuando se haya derretido, añade el 1 diente de ajo machacado, el 1 hoja de laurel y el 1 pizca de tomillo. Remueve durante 1 minuto para que la mantequilla absorba los sabores de las hierbas y el ajo.
3 : Echa las judías verdes, añade agua hasta la mitad, salpimienta y remueve.
4 : Tapa la cacerola o coloca un círculo de papel sobre las judías verdes, baja un poco el fuego y deja que se cocinen a fuego lento.
5 : Lo ideal es que las judías verdes estén cocidas cuando ya no quede agua, o casi ninguna, en la sartén; retíralas en ese momento, remuévelas bien y comprueba el punto de sal.
6 : Mientras se cocinan las judías verdes, tuesta a tu gusto el 80 g de tocino ahumado en una sartén pequeña, sin grasa. Si te gusta el sabor, desglasa al final de la cocción con 4 cucharas soperas de vinagre.
7 : Añade los trocitos de tocino tostados a las judías verdes y mézclalo todo.
8 : Para terminar, añade el pesto al gusto, mézclalo bien y ya está listo.
Observaciones
Si no te gusta usar vinagre para desglasar los trocitos de tocino, utiliza un poco de vino blanco seco o, en su defecto, solo un poco de agua.