3 : En una pequeña sartén a fuego medio, derrita 50 g de mantequilla hasta que esté bien espumosa.
4 : Añada los chalotes-cebolla-ajo picados, sal, pimienta y mezcle bien. Cocine 1 minuto sin coloración.
5 : Vierta 120 ml de vino blanco seco en la sartén, mezcle bien y baje un poco el fuego.
6 : Deje cocer suavemente hasta que ya no quede más líquido en la sartén. Retire del fuego y reserve.
7 : Prepare (sólo conserve las hojas) 4 pizcas de perejil.
8 : En un recipiente con bordes altos, ponga las cebollas cocidas, el perejil, sal, pimienta y el zumo de ½ limón. Licue todo.
9 : Vierta el resultado en un bol y añada 3 cucharas soperas de pan molido y 2 cucharas soperas de aceite de oliva. Mezcle el conjunto, debe obtener una especie de masa bastante gruesa, de lo contrario añada un poco de pan rallado. Reserve.
10 : Precaliente el horno a 180°C (360°F). Prepare sus filetes de pescado, lave los filetes, séquelos, luego retire la piel y las espinas. Salpimiente cada cara.
11 : Reparta una capa regular y bastante fina de la mezcla anterior sobre cada filete. Lo mejor para esto es, si puede, utilizar una espátula metálica.
13 : Coloque los filetes en el plato, el lado con corteza hacia la parte superior.
14 : Hornee durante unos 15 minutos de cocción (depende del grosor de sus filetes) y termine encendiendo un poco la parrilla para dorar bien la superficie, es importante.
15 : Sirva en platos calientes y riegue con un chorrito de limón justo antes de servir.
Observaciones
Puede preparar la corteza con antelación, ésta se conserva y se congela bien. A partir de la receta básica, son posibles muchas variaciones: vino tinto en lugar de blanco, cilantro o perifollo en lugar de perejil, etc.