1 : Cocer la salchicha en una olla grande con agua durante 30 a 40 minutos (dependiendo de su tamaño).
2 : Cortar en rodajas, que luego se cortan en trozos
3 : Derretir una buena nuez de mantequilla en una sartén grande y caliente (idealmente una sartén para crepes). Nota: Esta pizca de mantequilla en el fondo es importante, le dará un bonito color dorado y brillante al pastel y un poco de crujiente.
4 : Coloca un bizcocho encima y rompe un huevo en el centro.
5 : Con una espátula de madera, extender la clara del huevo sobre el bizcocho hasta que esté cocida (se vuelva opaca), sin tocar la yema, no debe romperse.
6 : Colocar los trozos de salchicha junto a la yema.
7 : Espolvorear con queso rallado.
8 : A continuación, dobla el pastel sobre sí mismo. Déjalo unos 2 minutos hasta que el queso se derrita.
9 : Verter en el plato de servir...
10 : ...y disfruta sin demora. Proceder así con todas las tartas.
Observaciones
Esta receta se puede modificar en todos los sentidos: cambie la salchicha por ejemplo, por cualquier otra de su elección, una bretona por ejemplo, y también cambie el queso por un buen queso de cabra ¿por qué no? Inusual, pero delicioso.