4 : Forme una torta grande con la masa, envuélvala en papel film y métala en el frigorífico durante al menos 2 horas (esta masa puede hacerse fácilmente el día anterior).
5 : Una vez transcurrido el tiempo de reposo, extender la masa y rellenar los moldes para tartaletas.
7 : Exprimir el 4 clementinas o mandarina y recoger 50-60 ml de zumo. Añadir 50 g de azúcar en polvo y, a fuego lento, derretir el azúcar. No hervir, el zumo de clementina debe estar apenas tibio, 50°C (122°F), utilizar un termómetro. Añadir la gelatina y mezclar bien.
8 : Enfriar el cazo en agua fría y batir de vez en cuando.
9 : Derretir 75 g de chocolate blanco al baño maría
10 : Con un pincel, colocar una fina capa de chocolate blanco en el fondo de cada tartaleta.
11 : Esto es para proteger el crujiente de las tartaletas de gelatina de clementina, el chocolate blanco no cambiará el sabor, o muy poco.
12 : Por último, vierte el zumo de clementina y mételo en el frigorífico hasta que cuaje.
Observaciones
Puede utilizar esta receta con otros cítricos: limón, naranjas, etc.