2 : Ponga 2 cucharas soperas de agua en un cazo y vierta los trozos de albaricoque por encima, luego 250 g de azúcar en polvo e 10 g de azúcar de vainilla. Puede parecer mucho azúcar, pero es porque los albaricoques, incluso los maduros, son bastante ácidos cuando se cuecen.
3 : Ponga la olla cubierta a fuego lento y deje cocer lentamente, removiendo de vez en cuando.
4 : La compota de albaricoque está cocida cuando tiene la consistencia adecuada para su gusto, es decir, con más o menos trozos. Pruebe para asegurarse de que no necesita más azúcar, lo que dependerá de sus albaricoques, si estaban bien maduros o no tanto.