1 : Llevar a ebullición el 400 g de culis de grosella negra (sin azúcar), quitar la espuma que se forma en la superficie.
2 : Añadir 100 g de jarabe de glucosa y 450 g de azúcar en polvo a la vez.
3 : Llevar a ebullición de nuevo, batiendo suavemente. Es posible que tenga que volver a hojearlo.
4 : Mezclar 50 g de azúcar en polvo y 40 g de gelificante para mermelada en un bol, y añadir esta mezcla a la sartén, batiendo enérgicamente. Nota: Esta mezcla de azúcar + gelificante se hace para facilitar la incorporación del gelificante a la grosella negra y evitar que se pegue.
5 : Llevar a ebullición de nuevo y mantener a fuego lento de 3 a 5 minutos.
6 : Apagar el fuego, espumar una última vez si es necesario.
7 : Verter en un marco metálico de 20 x 20 cm (8 x 8 pulgadas), forrado con film transparente. Si no tiene un marco de este tipo, utilice un plato sencillo, como una cazuela. Dejar enfriar y meter en la nevera durante 2 horas o toda la noche.