1 : La noche anterior, o con mucha antelación, quite las colitas de las fresas, córtelas en dos, póngalas en una bandeja para repostería y lleve al congelador durante la noche
2 : Al día siguiente, vierta las fresas congeladas en el recipiente de una licuadora, añada 100 g de azúcar en polvo y 150 g de requesón.
3 : Licue un minuto o dos, hasta obtener una mezcla homogénea.
4 : Esta listo, sirva de inmediato.
Observaciones
Este requesón helado puede declinarse en todas las frutas a su gusto. El resultado es mejor con frutas de pulpa que con frutas de zumo.