1 : Comience por pelar la col y extraer los cogollos, como se muestra en este vídeo.
2 : Lávelos sumergiéndolos en un gran recipiente de agua fría con 1 cuchara sopera de vinagre blanco.
3 : Hierva una olla grande de agua salada, y sumerja allí los trozos de romanesco durante 2-3 minutos de cocción, deben mantenerse ligeramente crujientes.
4 : Sáquelos del agua hirviendo con una araña y sumérjalos en agua bien fría para detener la cocción.
5 : Escúrralos y páselos por la centrifugadora para secarlos bien.
6 : Su romanesco está ahora listo para que lo utilice en sus recetas.